Mostrando las entradas con la etiqueta chamba. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta chamba. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de noviembre de 2010

abajo de la cadena alimenticia

jueves, 2 de abril de 2009

Las preguntas innecesarias


Otra vez ando en eso de buscar diseñadores nuevos para un periódico. Recursos humanos hace las primeras citas y ahí descartan cerca del 60% basados en los perfiles de puesto que yo hice.

Así, ese 40% llega a sentarse frente a mi a la famosa entrevista.

¿Eres puntual? - Si, soy muy puntual (no falta quien hasta presume que llegó a la entrevista 15 minutos antes)

¿Te consideras alguien que trabaja bien en equipo? - Si, por supuesto, "me encanta trabajar en equipo"

¿Aprendes rápido? - Si, siempre he sido muy bueno aprendiendo cosas nuevas

¿Sabes leer y escribir? (hay "licenciados" que están cerca de NO saber eso)

Y así se va la larga lista de preguntas que nadie nunca va contestar de otra manera... ¿qué les queda? Si dijeran lo contrario cualquiera dudaría en contratarlos, solo te pueden decir lo que suponen que es lo que quieres oír.

Por eso tengo mi "set" de preguntas extrañas para conocer un poco más de ellos... pero esas me las reservo, no vaya ser que uno que lea esto termine aquí sentado frente a mi en una entrevista!

out!

sábado, 22 de noviembre de 2008

Cuchillo de palo


El "chinga quedito", o más bien, el pasivo agresivo es casi un deporte en los periódicos (supongo que en todos los trabajos).

Wikipedia dice del pasivo-agresivo:

"El comportamiento pasivo-agresivo se refiere a la resistencia pasiva, a veces obstruccionista, a instrucciones autoritarias en situaciones interpersonales o laborales. Se puede manifestar como resentimiento, terquedad, desidia o el fracaso intencionado en realizar las tareas requeridas. Por ejemplo, las personas que son pasivas-agresivas pueden tardar tanto en prepararse para una fiesta a la que no desean ir, que para cuando llegan ésta prácticamente ha finalizado."

Yo conozco muchos que no solo son flojos para trabajar, si no que aparte son ignorantes, no dominan su profesión, tienen demasiadas deficiencias y al parece la única forma que encuentran para ocultarlo es fregando a los demás.

Claro que hasta cierto punto les funciona, señalar los errores de otros mantiene la atención alejada de tus propios errores, pero ya sabemos que la caca flota, es solo una cuestión de tiempo para que su mierda llegue tan alto que se vea a un kilómetro de distancia.

¿Qué hacer ante el chinga-quedito? fácil, responder, nunca enojado, nunca de malas, siempre con la bandera de "soy abierto a crítica" y la camisa de "¿cómo podemos hacer esto mejor?"

El pasivo-agresivo no sabe otra cosa que no sea pelear, si lo que ofreces es diálogo y cooperación al pobre no le dejarás armas que usar.

jueves, 31 de julio de 2008

Vendiendo espejitos


Aunque gran parte de mi trabajo es para una sola empresa, tengo mis "aventuras" de consultor gráfico en otros periódicos, no podría decir que soy un consultor de tiempo completo ni con larga experiencia, pero quizá es eso lo que me hace mejor o más eficiente.

La mayoría de los consultores se dedican solamente a eso, entonces dependen económicamente de su trabajo. Eso hace que se vuelvan naturalmente más agresivos en su búsqueda de clientes y que bajo presión de pagar las mensualidades del BMW recurran a muchos trucos para conseguir chambas.

Aquí donde trabajo he visto ir y venir a consultores, es inevitable comparar mi desempeño con el de ellos y he notado que yo de verdad si trabajo, no prometo cosas que no puedo cumplir y sobretodo, no vendo espejitos.

Muchas empresas cometen el error de pensar que con solo invertir en un consultor sus problemas se resolverán como por arte de magia, los consultores sabemos esto y la gran mayoría le sacan provecho, claro, no los puedo culpar, en una economía como la de nosotros y con dueños de periódicos como los que proliferan aquí es casi inevitable caer en esos círculos de vicio.

Los directores o dueños de periódicos no se dan cuenta (o no quieren aceptar por miedo a invertir más) que un consultor solo puede servir como maestro, como el motor de una máquina, pero si esa máquina tiene piezas viejas, oxidadas o inservibles, de poco va servir que el motor sea el mejor del mundo.

¿Está mal lo que hacen los consultores? ¿vender espejitos de esa manera?, ¿maquillar las cosas y esperar que estén lejos de ahí para cuando llueva y el maquillaje se corra?

Creo que los que están mal son los empresarios, el director o dueño de esa empresa, son ellos los que han creado estos vicios.

No se como sea en otras empresas del país pero apuesto que la gran mayoría cometen el mismo error, todo es a medias.

Cuando piensan en invertir para mejorar su producto, esa "inversión" termina siendo solamente el sueldo de un consultor, quizá una leve actualización de equipo de cómputo y listo... por intervención divina suponen que tendrán más utilidades y pronto... el mes que entra!

Pero el problema fundamental es que la gente que dirige periódicos normalmente no saben absolutamente nada de periodismo, diseño, tecnología, impresión, mercadotecnia o comercialización.

Eso no representaría problema si esos directores estuvieran rodeados de gente capacitada y que confíen en las decisiones que estos tomen, pero rara vez es así. Por lo general la desconfianza es la regla y a ese director no le queda más que pretender que el sabe todo y es experto en todo.

En cualquier revista o libro sobre negocios exitosos encontramos lo mismo, las inversiones son a mediano y largo plazo y se debe invertir primero en gente de calidad y luego viene todo lo demás.

En un periódico por lo general es al revés, pretenden invertir solo una fracción de lo que deberían y lo hacen en tecnología, esperan recuperar su inversión en un par de meses y no voltean a ver lo que realmente importa... la gente.

Cuando a mi me trajeron aquí a trabajar me quedó claro que mi trabajo sería muy difícil, para empezar mi sueldo es para ellos es mucho dinero, cuando en realidad, en el mercado nacional, está en el promedio. Pero lo pagaron porque se supone que querían convertirse en un periódico de nivel alto en calidad, lo mismo pagaron a una excelente periodista que trajeron para dirigir una de las redacciones.

Luego supusieron que yo y ella teníamos una varita mágica y que convertiríamos a sapos en príncipes... más bien ladrillos en diamantes.

Porque mientras "invertían" en traerme a mi y a la subdirectora, no invertían en mejorar los sueldos y prestaciones de los demás, hacer los puestos competitivos, hacer de la empresa una atracción de nuevos talentos, que la gente quiera trabajar ahí.

Entonces entramos en la dinámica, sobretodo en la redacción, en la que muchísimas cosas fallan y la solución es.... un consultor.

Este llega, por lo general con la cola entre las patas al ver quién es la subdirectora y como sabe perfectamente cual es el problema y que la empresa no va pagar por la solución real, entonces entra literalmente a hacerse guey, a mover esto para acá, aquello para allá, a decirle a la gente lo que ha oído mil veces antes, a proponer "soluciones".... a vender espejitos.

El se irá como todos antes de el, los problemas se quedarán, después de un tiempo, la dirección "actuará" (de nuevo) y traerá a otro (o al mismo) consultor a "solucionarlo".

El problema no es que el consultor venda espejitos, el problema es que la empresa se los compra.

Out!

miércoles, 16 de julio de 2008

Les das la mano y ¡agarrate!


Desde que soy jefe de otros aprendí que lo mejor es mantener esas relaciones lo más frías y profesionales posibles, es lo más sano ya que si te haces muy amigo de tus subordinados y estos tienen poca experiencia o no saben separar amistad de trabajo, lo más seguro es que tengas problemas, ellos esperarían cierto trato privilegiado o peor aún, se sentirían con la confianza suficiente para llevarse como compas en situaciones de trabajo.

Con el tiempo se logra identificar quienes tienen la madurez para ser amigos de sus jefes, poco poco se va descubriendo eso y es chido, digo, es una hueva siempre jugar el papel del jefe serio y mamón y no poder llevarte con nadie de los que trabajan contigo.

Entonces a esas personas les vas agarrando confianza, entienden perfectamente que en las cosas del trabajo soy su jefe y así se comportan.

Pero luego cometes el error de medir mal a alguien. Alguien que pensabas que era lo suficientemente maduro para ser tu amigo y tu subordinado pero la situación te explota en la cara.

Pero bien dicen que uno nunca termina de aprender cosas nuevas, esto me ha servido para aprender a medir mejor a las personas, saber a quién darle la mano, sin que te agarren la pata o te manden a la chingada!

Out!

martes, 15 de julio de 2008

El piedra y la piedra


Día 1
"Mira, el cuadro va rojo y el circulo va negro"

Día 2
El circulo sale rojo y el cuadro negro

"Oye, recuerda que el cuadro va rojo y el circulo va negro"

Día 34
El circulo sale rojo y el cuadro negro

"Ya lo habíamos visto, te recuerdo, el cuadro va rojo y el circulo va negro"

Día 52
El circulo sale rojo y el cuadro negro

"Por favor, que no se vuelva a repetir, recuerda que el cuadro va rojo y el circulo va negro"

Día 71
El circulo sale rojo y el cuadro negro

"A ver, ¿qué pasa? ¿no te expliqué bien? quizá no entendiste... ahí te va... el CUADRO es ROJO.... el CIRCULO es NEGRO... no al revés... ¿ok?


Día 105
El circulo sale rojo y el cuadro negro

"¿Qué pasa? ¿Se te olvida? apuntalo, pon un post-it en tu monitor... el CUADRO-ROJO, CIRCULO-NEGRO... Te lo encargo, ya fueron muchas veces, es algo muy sencillo... ¿sale?"

Día 165
El circulo sale rojo y el cuadro negro

"Mira, ya lo habíamos hablado muchas veces antes, te vas a tu casa un día suspendido para que recuerdes que el cuadro va rojo y el circulo negro"


Día 236
El circulo sale rojo y el cuadro negro

"Ok, no te entiendo... ¿se te olvida? ¿qué pasa? ¿qué podemos hacer para que ya no salga ese error?

Día 398
El circulo sale rojo y el cuadro negro

"............."


Esto pasa con MUCHOS ejemplos, con muchos diseñadores, entiendo que hay miles de cosas que hay que aprender, pero por eso nos vamos siempre una a la vez, día a día, página por página... pero por alguna razón que no logro entender, algunos diseñadores no aprenden, es como si fueran incapacitados para superarse.

En estos años he descubierto que hay gente que simplemente toca techo y se queda estancada, no hay forma de sacarlos de ahí, ni por las buenas ni por las malas.

No se a que se deba, digo, no estamos hablando de física cuántica ni de armar cohetes espaciales, son simples reglas y parámetros de diseño editorial, responsabilidades y acciones que deben llevar a cabo, nada del otro mundo.

Por eso descarto que la persona sea simplemente "tonta" no lo es, no estaría donde está si lo fuera, pero por alguna extraña razón se tropiezan con las mismas piedras una y otra vez.

Pero no voy a profundizar en los "por qué" de este fenómeno, no soy sicólogo (ni creo en eso) y no pretendo serlo... más bien mi dilema es que hacer yo...

Esas personas de piedra, cabezas de piedra, son numerosos, son la mayoría, no solo diseñadores si no editores, reporteros, fotógrafos, etc, etc... son la mayoría, si te sueltas despidiendo gente, muy rápidamente llegaría a vaciar la redacción y luego ¿quién haría el periódico?...

Me siento incapaz de bajar mi estándar de calidad, "adaptarme a lo que hay" como otros lo han hecho, siento que me traicionaría de alguna manera si hago eso.

Quizá es selección natural, la mayoría debe tener más limitantes que la minoría... no se.

Por lo pronto no me queda de otra que seguir haciendo corajes, tratando de razonar con una piedra... que constantemente se tropieza con las mismas piedras.

Out!

viernes, 6 de junio de 2008

Se busca!

Si fuera mago sacaba un editor gráfico así nomas.... pero como no soy mago:

Se busca editor (a) gráfico (a) entre 23 y 28 años para que dirija 3 secciones Hard News en el periódico Noroeste de Mazatlán.

El candidato debe tener experiencia mínima de 3 años trabajando en diarios o revistas. Debe dominar los programas de InDesign, Illustrator y Photoshop. Ser creativo, activo, buen comunicador.

El candidato debe ser Mexicano o tener residencia legal en el país. El o ella también debe tener buena noción de cuestiones editoriales y periodísticas.

El puesto de editor gráfico tiene a su cargo 5 diseñadores y está bajo supervisión del Director Corporativo de arte y diseño. Debe garantizar la calidad gráfica de sus secciones, la mejora constante y las horas de cierre.

El sueldo empieza en 15 mil pesos mensuales más prestaciones de ley. Candidatos que no cumplan con el perfil requerido favor de abstenerse de escribir. Interesados dejar un comentario con sus datos y me comunico contigo (y borro el comentario)

ME URGE!.... pero no tanto como para contratar a cualquiera!

jueves, 5 de junio de 2008

Decisiones

Por lo general no tengo problema en tomar decisiones, de hecho, tomar decisiones es una parte fundamental de mi trabajo, todo el tiempo algo sale mal, alguien la cagó y muchas veces soy yo el que tiene que decir qué y cómo hacerle.

Y no hay bronca, da un buen sentido de poder y todo esos rollos ególatras que me gustan...

Pero hay veces que tengo que tomar decisiones que no me gustan, no necesariamente difíciles, sino que simplemente no me hacen sentir bien.

Hoy fue el caso; hay un taller de infografía en Panamá que pinta que va estar muy bien, pido recursos al periódico para mandar a los dos ilustradores/infografístas que tenemos (que MUY ganado se lo tienen la neta) pero resulta que solo me autorizan mandar a uno.

ahhhh el dilema... ¿a quién mandar? ¿quién se lo merece?... los dos se lo merecen... pero tengo que pensar "ejecutivamente".... ¿a cuál de los dos le conviene más a la empresa enviar?.

Ahí está parte del problema... eso de pensar "ejecutivamente" no se me da mucho cuando no soy yo el dueño del changarro, dirán que eso me hace mal director, pues si... y que!?

El que va al taller debe no solo aprender mucho, sino tener la capacidad de volver y pasar sus conocimientos a los demás.

Pues por un lado tengo "ilustrador A" que ha progresado a pasos agigantados en el casi año y medio que lleva en el diario; El se ha esmerado mucho por hacer su trabajo cada vez mejor, es sumamente competitivo y no le tiene miedo a nada, habla y dice lo que piensa, no se queda callado y aunque todavía es muy inmaduro profesionalmente, si no se descarrila llegará muy lejos, tiene mucho talento y carácter. Y en los últimos meses se ha metido mucho en la infografía, en todo el rollo editorial y de verdadero diseño de información.

Por el otro lado está "ilustrador B", que para empezar tiene más antigüedad que el otro ( y ya ven que eso de la antigüedad es como sagrado en las empresas). Tiene muchísimo talento, aunque ha tenido sus alti-bajos siempre ha mantenido buen nivel, es dinámico y versátil, siempre anda buscando nuevas formas, nuevos retos, no le da miedo experimentar y todo el rollo de la prueba y error. Sin embargo es muy callado, rara vez se mete en cosas fuera de la ilustración, se le han pedido infografías y las hace bien pero no las busca.

Entonces, hoy tuve que tomar una decisión, mandar a uno y dejar al otro... hoy di una muy buena noticia a uno y una mala al otro.

¿Cuál creen que va y cuál se queda?...

Taqui-Brown!

martes, 20 de mayo de 2008

¿Herramienta u obstáculo?

Todos los días soy testigo del ataque de un virus... el virus de la lentitud para trabajar el InDesign.

Y es realmente un virus porque consume el tiempo de los diseñadores (y el tiempo en un periódico es vital) y aparte ataca directamente su creatividad.

Desde que un diseñador entra a trabajar le hago énfasis hasta el cansancio en la importancia de dominar el software, hice pequeñas hojas ilustradas con los atajos del teclado para que les sea más fácil aprenderlos y usarlos.

Pero en la mayoría de los casos los diseñadores no le dan esa importancia, se dejan envolver por los otros problemas de ser diseñador y de un día para otro ya están en la rutina diaria batallando con el programa y no se detienen a solucionarlo, ni aunque constantemente se los recuerde yo.

La importancia de ser rápido para usar inDesign va más allá de cerrar a tiempo o poder hacer muchas páginas, lo que realmente es importante es que al ser rápido se conocen todos los detalles y funciones del InDesign y así, uno puede crear formas nuevas, experimentar y poner a prueba su creatividad en vez de su paciencia.

Cuando eres rápido para trabajar tienes tiempo de sobra para planear, buscar las mejores fotos, editarlas correctamente, proponer dos o más layouts, buscar mejores soluciones para una página... los resultados son claros.

En el día a día, es fácil distinguir entre un diseñador que usa el InDesign como una herramienta de trabajo y de creatividad a otro para el cual el programa es un obstáculo, los resultados son claros e inequívocos.

Yo recuerdo cuando llegue a trabajar a Mural allá por el 99, yo era de los más rápidos en mi anterior periódico y al llegar a Guadalajara me presumieron a su niño pródigo, claro que mi escepticismo quedó enterrado en cuanto vi al que luego sería de mis mejores amigos trabajar el QuarkXpress como si fuera un piano.

El Belmán (Gustavo) me enseño que ser rápido no era una cuestión de competencia o de hacer más páginas, el me enseño que dominar el programa era para liberar tu creatividad, y hasta la fecha, esa enseñanza está en la lista de las 5 cosas que he aprendido que me han llevado a donde estoy.

Y todo esto me recuerda a mis años de skato, ver a morros nuevos intentar trucos complicados cuando ni siquiera podían hacer un ollie decentemente.

Entonces diría que todo es una cuestión de juventud y de novatos, de esa desesperación por llegar hasta arriba lo más pronto posible y eso les impide ver que el "paso a paso" es lo más importante.

Pero no es así, hay diseñadores que tienen sus buenos años en periódicos y aun así el InDesign sigue siendo un obstáculo, nunca una herramienta...

Pero eso ya es otro tema, esa ya es pendejéz natural de cada quién...

Así es que si un consejo tengo que darle a algún diseñador sería ese: que aprenda y dominé su software, que lo conozca y lo maneje lo más rápido que pueda, que se tome su tiempo para lograr esto.... créanme que una vez que logren eso, jamas volverán a ver su trabajo de la misma manera y el único límite de su creatividad será su propia mente.

Out!

TIP: Por si no los sabían, en InDesign pueden editar los atajos del teclado, TODOS los que quieran... en "Edit > Keyboard Shortcuts "


jueves, 17 de abril de 2008

El ‘mamonzazo’ de la oficina... (o como ser parcialmente creativo)


Escena típica -más ahora como consultor- cuando entras a una nueva oficina: Llegas, haces tu presentación, das los pormenores del producto, todo parece ir perfectamente bien... hasta que... ahí... justo detrás de todos... cubierto en una dura capa de cinismo (¡¡las hay hasta de 10 cms!!) y envuelto en un sarcasmo e ironía que a veces hasta le cobija los pies... surge un comentario, al principio es leve y breve, de tono blanco: "Se ve muy bien, ahora vamos a aplicarlo, ya nos hacía falta un cambio"...
Lo que uno debiera subrayar de esa oración es quizá el "ahora vamos a aplicarlo", que es básicamente lo que quiso decir, algo así como "no creo que eso nos funcione, pero bueno".

Y entonces comienza la experiencia: conforme se avanza en los cambios, esta persona opina ácidamente sobre los cambios, pero no hace propuestas. Habla mucho sobre las cosas que no están bien, dando a entender que él las puede hacer perfectamente -es un sabelotodo claro!-, pero no se esfuerza en decirte como (o decirles a sus compañeros).

Sólamente ejerce su acidez y trata de dar "clases" de procesos cuando casualmente alguno de los jefes de la oficina están por ahí.

Un ejemplo: Si la publicación es un periódico, y el primer día sale mal impreso. Al recapitular sobre los errores no comenta nada... solo escucha con una sonrisa irónica dibujada en el rostro. Pero en cuanto su jefe pregunta sobre esos mismos errores, él suelta la réplica: "claro, es que no contemplamos que el problema básico es wawawawawawa..." A fin de quedar lo mejor parado con su boss... aunque le implique que sus compañeros no lo soporten...

Otro: Es muy común que -por falta de experiencia en la mayoría de los casos- uno tenga que hablar sobre principios básicos de impresión o de resolución de imágenes.

En cierta ocasión estaba explicándole a un diseñador sobre el porqué la resolución en las imágenes, qué define la resolución y porqué deben "recortarse" las fotos a cierto tamaño y luego procesarlas en photoshop...

Bueno. Este tipo de explicaciones -según el caso- son casi siempre breves, dado que estás en medio de un horario dentro de un proceso con el cuál hay que cumplir.

Al terminar de explicarle al diseñador brevemente sobre el tema en cuestión... a los pocos minutos se escucha un "sigh!" de atrás de nosotros, y en actitud de "omnipotente" comienza a explicarle al diseñador tooooodos los artilugios técnicos sobre lo que yo ya había explicado...

Lo que esta persona no nota -o esconde- es que esta "explicación más a fondo" que da es muuuy limitada y muestra mucha ignorancia... y lo único que hace es confundir más al diseñador...

En todos los ámbitos siempre hay personas así: Creen saber todo, y si en verdad lo saben, no desean permearlo con los demás... son los incomprendidos, los genios no explotados, el mayor engrane de la máquina...

Y en la mayoría de las ocasiones no es así... ¿pero saben qué? en muchas otras si lo son...

De entrada, son creativas... se necesita ser creativo para ironizar o portarse sarcástico... porque créanlo o no... el ser sarcástico es un arte... requiere de "timing" y conocimiento del tema...

También son inteligentes... esto viene de la mano con lo creativo, pero mal enfocado: Saben cuando deben de opinar, pero no en que medida, saben cómo corren la mayoría de los procesos internos, pero no quieren aportar...

¿Qué les falta?

DISPOSICIÓN.

Tienen conocimiento muy amplio sobre varias áreas, pero están reticentes a los cambios -a menos que vengan de ellos-. Y si los aceptan, siempre es con una gran carga de ironía bajo el brazo. Cuestionando todo lo que pueden tratando de insertar su punto de vista sobre el tema. Pero eso sí: nunca metiendo las manos al fuego.

Tratan de no arriesgar su "privilegiada" posición de sabelotodo dentro de la oficina, porque, dentro de ese nicho, forman un mundo que los cubre y los protege, son respetados y en algunas ocasiones hasta temidos... podrían crecer mucho, pero no les interesa... a veces por inseguridad, a veces por desconocimiento... y otras veces nomás porque sí.

Supongo que sería el equivalente a cuando un niño sostiene un muñeco de peluche a la señal de peligro...

Creo que todos tenemos un poco de estos puntos... en alguna etapa de nuestra vida hemos pasado por ser los "sabelotodos" no conscientes de nuestra ignorancia... Yo sí al menos, durante mi adolescencia sobre todo. Era medio insoportable la verdad. Pero tomé conciencia a tiempo. Decidí enfocarlo en adquirir más conocimiento o permear el poco que tengo con la gente que se interese en él...

Esta gente es muy valiosa, creativa e inteligente. El trabajo es enfocarlos en algo donde se aproveche perfectamente todo su conocimiento. De lo contrario, esto sólo ocasiona que todo lo creativo que puedas ser, no llegue a desarrollarse perfectamente.

Ahora sobre el título: Hace algún tiempo en el DF, cuando andaba de consultor en un diario, saqué cita con mis hermanos para vernos en algún bar para cotorrear... Al estar pasándola agusto en el bar, una amiga de uno de mis hermanos se acerca, mi hermano le dice "mira, este es mi carnal" la respuesta de ella fue "Ah! tú eres el mamonzazo?", jajajajaja!! sólo me quedó responder: "Esteeee... supongo que sí, yo soy ese mamonzazo".

It happens...